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Siguiendo los lineamientos del Colegio Colombiano de Psicólogos y el Ministerio de Salud y Protección Social, en esta sección te proporciono la información relevante sobre la prestación profesional de los servicios psicológicos que nos convoca a nuestro encuentro, tus derechos y responsabilidades y los míos en calidad de profesional durante el proceso de atención.
Los servicios psicológicos, al tener finalidades terapéuticas, se conciben como una relación profesional y colaborativa que involucra por igual a todas las personas participantes, con unos objetivos puntuales en búsqueda del bienestar y la calidad de vida. Para que esa relación sea basada en la ética del cuidado, debemos establecer algunas claridades sobre el funcionamiento del espacio y es muy importante que confirmes que las comprendes, pudiendo hacer todas las preguntas y comentarios que necesites para que así sea.
Soy psicóloga egresada de la Universidad CES de Medellín, Antioquia. Estoy formada en acompañamiento terapéutico en duelo por fallecimiento y tengo una especialización en Género con énfasis en Violencia Basada en Género (VBG) de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) del programa de Uruguay, campo en el que también estoy cursando mis estudios de posgrado a nivel de maestría en la misma institución.
En el marco de la consulta particular, realizo acompañamiento terapéutico integral para diversas situaciones de la vida desde una perspectiva feminista, lo que significa que entiendo que el malestar psicológico no es solo un problema individual, sino que están atravesados por normas, mandatos y desigualdades estructurales de género, raza, etnia, clase social, edad, orientación sexual diversa, identidad de género diversa, condiciones de discapacidad, nacionalidad, entre otras, que influyen en nuestra salud mental y calidad de vida.
Mis herramientas principales de trabajo son la conversación, la terapia con enfoque narrativo y la terapia afirmativa. Además, se busca que la relación terapéutica sea horizontal, reconociendo y validando tu experiencia, entendiendo que, si bien yo tengo conocimientos sobre psicología, la experticia sobre tu vida solo la tienes tú.
En nuestro caso particular, el medio para poder lograrlo es la telepsicología, siendo el consultorio virtual a través de la plataforma Meets que cuenta con estándares de seguridad de HIPAA (Health Insurance Portability and Accountability Act), asegurando un cifrado de grado médico a través de un contrato de protección de datos de salud (BAA) que tengo con la infraestructura profesional de Google Workspace. De manera que nuestras conversaciones siempre serán absolutamente confidenciales.
Para que la telepsicología funcione correctamente debe existir un compromiso mutuo: yo me comprometo a hacer todo lo posible para garantizar que mi conexión a internet y entorno sean adecuados para nuestro encuentro. Es importante que tú también te asegures de tener un espacio adecuado, privado y con buena conexión para que podamos conversar con tranquilidad. Teniendo en cuenta por ambas partes la flexibilidad que se requiere cuando se presentan inconvenientes para lograrlo.
Las sesiones tienen una duración de 60 minutos, normalmente con frecuencia semanal. Sin embargo, dependiendo de tus necesidades y posibilidades materiales, es posible que la misma sea quincenal. Ten en cuenta que mi recomendación es que por lo menos las primeras cuatro sesiones sean de frecuencia semanal para encauzar tu proceso de la mejor manera posible. Así mismo, habrá situaciones especiales en las que, por la naturaleza de lo que estemos trabajando, sea necesario que programemos sesiones de mayor duración o más frecuentes, casos que discutiremos y acordaremos en conjunto de manera previa.
El horario de tu cita será respetado y no se le asignará a ninguna otra persona. La puntualidad es importante; recuerda que cada sesión es de 60 minutos, si te conectas tarde, el tiempo no se repone (es decir, si tu cita es a las 2:00 pm, pero llegas a las 2:30 tendremos un encuentro de 30 minutos) y debe ser pagada en su totalidad. Yo me comprometo a estar allí a la hora acordada.
Para cuidar y respetar los tiempos, las cancelaciones o reprogramaciones deben realizarse al menos 12 horas antes de la cita, con el fin de que el espacio pueda ser reasignado a otra persona. En caso de que esto no se cumpla o no asista a la cita, la misma debe ser pagada en su totalidad, a menos que se trate de un motivo excepcional o de fuerza mayor. En la medida de lo posible, trataremos de reprogramar la sesión lo más pronto posible.
En el caso de que la cancelación se de por mi parte, será mi responsabilidad reprogramar de forma prioritaria y, si has pagado la sesión por anticipado, el dinero será devuelto o, si así lo decides, será destinado a la sesión reprogramada.
Cómo todo proceso en salud, un proceso psicoterapéutico tiene muchos beneficios y al mismo tiempo, algunos riesgos. Con frecuencia tendremos que conversar sobre experiencias o aspectos dolorosos de la vida, para poder comprenderlos y procesarlos, lo que puede generar sensaciones desagradables o incómodas, en ocasiones sentir que se incrementa el malestar emocional. Sin embargo, la evidencia ha demostrado que, en contraposición, se pueden lograr mayores niveles de satisfacción personal, mejoras en la autoestima y en la gestión de situaciones estresantes, reduciendo síntomas de ansiedad y depresión, fortaleciendo la regulación emocional. Además, se construyen herramientas para afrontar situaciones difíciles, establecer límites y pautas de comunicación asertiva, lo que favorece a las relaciones interpersonales. Todo esto configura procesos de empoderamiento, resiliencia y control sobre la propia vida, que son los grandes objetivos de un entorno terapéutico.
Es importante tener en cuenta que no es posible garantizar resultados de manera anticipada, estos dependen de varios factores, por ejemplo, el compromiso que tengamos en el proceso, por mi parte como terapeuta al ofrecer las herramientas adecuadas para tu caso, y por tu parte, asumir un rol activo y comprometido en tu proceso, será fundamental.
Mi consulta está pensada bajo el principio de justicia social y la ética del cuidado, lo que implica reconocer que somos seres interdependientes y que la salud mental es un ejercicio de justicia social, en el que nos sostenemos colectivamente para que el bienestar no sea un privilegio, sino un camino compartido. Para que esto tenga sentido, he diseñado un modelo de honorarios con tres opciones tarifarias:
El rango de aporte profesional que permite el mantenimiento de este espacio y que oscila entre 80.000 COP y 120.000 COP por sesión, permitiendo que cada persona pueda definir la inversión que mejor se ajuste a su presupuesto.
Un espacio pensado para mujeres sobrevivientes de violencia basada en género. Bajo un rango de 10.000 a 60.000 COP por sesión, cada una aporta según sus posibilidades. Para garantizar un cuidado recíproco y sostenible, esta modalidad cuenta con cupos limitados y requiere una breve valoración previa.
Para aquellas personas que puedan y deseen hacer un aporte de 150.000 COP o más por sesión, con lo que permitirá subsidiar y expandir la atención a quienes hoy solo pueden acceder a la tarifa de cuidado mutuo.
La opción elegida será la establecida para el costo de las sesiones, siempre pudiendo ser revisada y ajustada en conjunto según las condiciones y situaciones que se vayan presentado.
Para las personas que se encuentran fuera de Colombia (que no manejan cuentas en el país), las tarifas se establecen en dólares según la tasa de cambio del momento, tomando en cuenta los costos de transacción.
Como en todo espacio de interacción, cuidados y prestación de servicios, hay unos derechos y unas responsabilidades, así como unas limitaciones sobre las que debemos tener claridad.
Por mi parte, como terapeuta, tengo la obligación de ofrecerte un acompañamiento psicológico con las herramientas que más se adecúen a tus necesidades y objetivos terapéuticos acordados. Para ello, es mi responsabilidad:
Reconocer mis limitaciones y ser muy honesta contigo si tus necesidades y expectativas sobrepasan mis capacidades, en caso tal, te lo informaré y explicaré de la mejor manera posible y, si está en mi mano, te haré recomendaciones sobre colegas a quienes puedas acudir.
Dedicar el tiempo necesario, el conocimiento profesional actualizado y los esfuerzos que estén dentro de mis posibilidades para lograr los objetivos terapéuticos propuestos. Mi trabajo no se limita a nuestras sesiones, sino que le dedicaré tiempo más allá de nuestros encuentros.
Disponer de las herramientas necesarias y pertinentes para el trabajo que realizamos en conjunto, respetando siempre tus límites y decisiones al respecto.
Reconocer y respetar tu identidad personal, autonomía y capacidad de agencia, entendiendo que éste es un espacio de construcción y no de imposición.
Respetar tus tiempos para el abordaje de ciertos temas, incluso tus negativas a hacerlo. Así como asumir con tranquilidad si en algún momento decides para el proceso.
Garantizar el secreto profesional, manteniendo en absoluta confidencialidad tu historia, nuestras conversaciones y la información y datos que compartes conmigo, incluso después de finalizado el proceso terapéutico, con las excepciones dispuestas en la ley (ver apartado sobre la confidencialidad).
Por tu parte, como consultante, la puntualidad en las citas, las cancelaciones a tiempo siempre que sea posible, la disposición personal para la terapia y de los espacios adecuados (privados, con buena conexión) para los encuentros, son tu responsabilidad.
Además, para que puedas tomar decisiones informadas, es importante que conozcas tus derechos y algunas limitaciones en este contexto terapéutico:
Tienes derecho a conocer las ventajas y desventajas de las distintas herramientas, actividades o procedimientos de tratamiento que llevemos a cabo.
Tienes derecho a negarte a comenzar o continuar con alguna conversación o actividad propuesta en el espacio terapeútico.
Tienes derecho a solicitar y recibir una copia de tu historia clínica psicológica.
Tienes derecho a expresarte libremente, siempre en el marco del respeto y consideración mutua, cuando algo no te guste o te haga sentir incomodidad, de forma que podamos solucionarlo.
Tienes derecho a interrumpir el proceso en el momento que así lo consideres, bien sea para pausarlo o darlo por finalizado de manera unilateral.
Tienes derecho a la confidencialidad. Nuestras conversaciones, los datos y la información que me suministres están protegidos bajo el secreto profesional, incluso después de finalizado el proceso, con las excepciones dispuestas en la ley que te explico a continuación.
De acuerdo con lo establecido en la Constitución Nacional, el Código de Procedimiento Civil y el Código Deontológico del Psicólogo, la totalidad de la información, así como los registros e historias clínicas, están cobijadas por el secreto profesional, incluso el hecho de que estás asistiendo a consulta conmigo. Por consiguiente, tengo la obligación de no discutir ninguna información revelada en consulta con ninguna persona ni entidad.
En caso de que, por algún motivo, como interconsulta profesional o ante la solicitud del informe psicológico, solo podré suministrar información específica, con tu aprobación previa.
Para garantizar esto, es mi responsabilidad tomar todas las medidas necesarias para salvaguardar la confidencialidad. Para esto, en el marco de la virtualidad, hago uso de la infraestructura profesional de Google Workspace con un contrato de protección de datos de salud (BAA) que asegura un cifrado de grado médico, con estándares de seguridad internacionales concordantes con HIPAA (Health Insurance Portability and Accountability Act), que cobija incluso nuestras sesiones a través de la plataforma de Meet.
Sin embargo, la confidencialidad tiene unos límites. De acuerdo con lo señalado en el artículo 2°, numeral 5° de la Ley 1090 de 2006, solo podré revelar información si cuento con tu autorización explícita y por escrito, a excepción de aquellas circunstancias donde tu vida o la de alguien más esté en riesgo. Así mismo, si haces de mi conocimiento una situación de violencia o abuso hacia menores de edad o personas adultas mayores, tengo la obligación ética y legal de revelar de inmediato la información a las personas o autoridades competentes. De esta manera, tengo la responsabilidad de valorar la gravedad de cada situación para establecer el límite de la confidencialidad.
Ana Carolina Calvo Orrego
Psicóloga.
Tarjeta Profesional N° 207723
Resolución Seccional Salud Antioquia N° 05-0505-20 del 16/01/2020